Este barco lo plegué
con fino papel de seda,
andará por el arroyo
del cordón de mi vereda.
Lleva en su carga un poema,
un caramelo, una flor,
los dejará silencioso
en la casa de mi amor.
Cuando ella lo descubra
lo secará con un beso,
con un “te quiero” bordado
lo mandará de regreso.
Yo lo veré aparecer
mis manos serán el puerto,
los sueños haciendo ronda
y mi corazón abierto.
Si lo ves, no lo detengas,
un barquito enamorado,
tiene permiso especial
para andar por cualquier lado.